Kilimanjaro

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sábado, 20 de septiembre de 2014

Dia 1 y 2: Desde Lukla, a Pakdhing y Namche Bazaar


Llegamos a Kathmandú tras más de 20 horas desde que salimos de Cartagena, con más de hora y media de retraso sentados en el asiento de Turkish Airlines en el aeropuerto de Istambul.

Aeropuerto de Estambul


A las 7:30 de la mañana nos esperaba nuestro ya amigo Basu (de la agencia Nepal Social Treks) a la salida del aeropuerto internacional de Tribhuvan en Kathmandú. Tras hacer check-in en el hotel en el turístico y sucio barrio de Thamel, nos dirigimos a las oficinas de la agencia donde planificamos con Basu y nuestro guía Pashang Sherpa la expedición.

Preparando la expedición


Pasang Sherpa, de 37 años, es un guía de alta montaña de antepasados tibetanos que ha escalado 3 veces el Everest hasta la cima por lo que enseguida se gana nuestro respeto y admiración.

Nuestro plan con la agencia, dado que llegamos tras casi dos días sin dormir, era estar dos días en Kathmandú antes de volar a Lukla, pero las previsiones meteorológicas nos harían volar al día siguiente ya que al siguiente día no nos podían garantizar que el tiempo permitiera despegar a las avionetas.

Por tanto descartamos el descansar y el primer día en Kathmandú nos lo pasamos de compras por Thamel, zona céntrica que alberga la mayoría de guest houses de la ciudad y centenares de tiendas de montaña. En Thamel todo, absolutamente todo, es falso. Toda la ropa técnica, material de montaña y ropa son imitaciones, pero existen diferentes niveles de calidad por lo que se debe emplear varias horas y visitar multitud de tiendas antes de dar con una en la que los productos no vengan de China sino que sean manufacturados en Nepal.

De compras en Thamel


Después de equiparnos de camisetas, polares y otras prendas no vitales, Pasang nos lleva a un restaurante obrero típico nepalí donde nos mimetizamos con la gente local y con su no muy variada gastronomía.

Dal Bhat, plato típico nepalí



Día 2, 5am y ya estamos en pie para coger el primer vuelo a Lukla. El aeropuerto es un enjambre de expediciones peleándose por los primeros vuelos ya que a media mañana el cielo se cubre y se corre el riesgo de que no despeguen más aeronaves y haya que esperar al día siguiente. Afortunadamente cogemos una de las primeras y a las 9 de la mañana estamos ya en Lukla, origen del trekking.





El primer día de trekking es bastante suave, 3 horas descendiendo cota hasta el pueblo de Pakdhing donde a las 2 de la tarde estamos ya en la Teahouse, atrapados hasta el día siguiende debido a la fuerte lluvia que nos obliga a suspender un trekking a un monasterio.



Monumento a la primera mujer que subió el Everest

Los primero Yaks


Las horas pasan lentas pero las amenizamos tomando té y charlando con Pasang de sus expediciones al Everest y al menos la ocasión de recuperar algunas horas de sueño atrasadas.

Sería durante el Día 2 cuando empezaría realmente lo duro, con una jornada de 6 horas desde Pakdhing hasta Namche Bazaar, cruzando varios puentes tibetanos especialmente el Hillary Bridge.







 

Poco a poco nos vamos acostumbrando a lo horarios de esta gente, despertándonos a las 5:30 normalmente estamos comiendo a las 11 de la mañana, coincidiendo con la mitad de la ruta. Por la tarde a las 6:30 ya nos sirven la cena, que viene a ser lo mismo que la comida: arroz, vegetales y con suerte un poco de carne de pollo. Y así todos los días. Menos mal que llevamos en la mochila una bolsa de fiambre ibérico del que haremos uso muy pronto.





Mañana, el día 3, nos espera un día de aclimatación donde haremos un trekking ascendiendo a más de 3.800 metros y volveremos a Namche Bazaar a dormir, a 3.440 metros.

martes, 16 de septiembre de 2014

Nos vamos de expedición, Island Peak 2014

Parece que nunca llegaría pero todo llega. En unas horas comienza una nueva aventura, una expedición que podría ser una de esas que empiezan a planificarse con mucha ilusión un año atrás, que siempre ha estado en la mente de todos y en todas las listas de viajes por hacer. Podría, pero no.

En realidad fue hace pocos meses, domingo tarde de resaca y en TV estaban echando un programa de viajes cuando me di cuenta de que este año tocaba un gran reto de montaña en la nación cuyo territorio alberga 8 de los 14 ochomiles que existen en la Tierra: Nepal.

Y para no perder las buenas costumbres le comuniqué de forma inmediata a Tony (también conocido como Alan, de Hangover) que en septiembre nos ibamos a Nepal a hacer "algo". La respuesta fue implacable pero no por ello inesperada, lo que me hace pensar que aunque pasen los años seguimos mentalmente en una forma excepcional:


No pasaron ni 48 horas cuando ya teníamos la cuadrilla final formada con dos nuevos fichajes de primera que se incorporan al mundo de la alta montaña y que llegan a este evento en un cuestionable estado de forma. Hablamos del incombustible "Tito Norte" y del capitán de barco Joaquín.

Mañana volamos a Kathmandú, capital y ciudad más grande de Nepal.

Vuelo a Kathmandú, Nepal
Desde allí cogeremos una pequeña avioneta y en unos 40 minutos llegaremos al aeropuerto de Tenzing-Hillary en Lukla, una pequeña aldea en las faldas del parque nacional de Sagarmatha (Monte Everest en nepalí). Un programa titulado Los Aeropuertos Más extremos fue emitido en el Canal Historia en 2010, calificando al aeropuerto como el más peligroso del mundo. Los factores que hacen que el aeropuerto de Lukla sea considerado el más peligroso del mundo son:

  • estar rodeado de montañas
  • la pista mide sólo 450 metros y tiene pendiente
  • la presencia de un muro al final de la pista, lo que hace que los aterrizajes sean muy arriesgados
  • la presencia de un acantilado al principio de la pista
  • estar situado a mucha altitud, lo que hace que llegué menos oxígeno al motor de los aviones


Aeropuerto de Tenzing-Hillary

Su nombre, "Tenzing-Hillary", puesto en 2008 hace honor a las dos primeras personas que llegaron a la cima del Monte Everest: el neozelandés sir Edmund Hillary y su sherpa Tenzing Norgay.

Desde Lukla, pretendemos realizar un trekking de altura al campo base del Everest (EBC) a 5.160 metros sobre el nivel del mar y desde allí intentar la escalada al Island Peak (Imje Tse), un pico solitario (de ahí su nombre) rodeado por montañas de 7 y 8 mil metros que se eleva hasta los 6.189 metros.

EBC e Island Peak


La aclimatación va a ser sin duda el factor clave para poder optar a hacer cima, por ello realicemos un ascensión lenta y en el día número 11, si el tiempo nos respeta, intentaremos hacer cumbre en el Island Peak. Sin embargo el objetivo de la expedición no es otro que realizar los primeros 9-10 días de aquellos héroes que intentar llegar al techo del mundo.


Compartiremos la misma ruta que en 1953 hizo, con muchos menos medios y comodidades sir Edmund Hillary, y llegaremos al campo base donde tendremos el privilegio de respirar y convivir con apasionados montañeros que aclimatan durante varias semanas antes de realizar la ascensión. Seguramente charlaremos con himalayistas de diferentes nacionalidades. Algunos de ellos escribirán su nombre en la historia de aquellos valientes que vieron el mundo desde lo más alto. Otros posiblemente no lleguen nunca a bajar y sus cadáveres formen parte del entorno para siempre.
Sólo con vivir esta experiencia ya habrá merecido la pena llegar hasta allí.

Si todo va bien en 14 días tenemos que estar de vuelta en Kathmandú donde ya se nos ocurrirá algo para descansar y disfrutar de los últimos días.



miércoles, 26 de marzo de 2014

Ascensión al Teide por la ruta 0-4

Un pequeño resumen de nuestra ascensión al Pico Teide en Tenerife por la ruta 0-4, es decir, empezando a nivel del mar y llegando casi a esos 4 mil metros de altitud.

Ruta 0-4
Es la ruta que acumula el mayor muro del país: desde la playa, 3.718m verticales positivos hasta la cumbre cubriendo unos 28km de incesable subida.

Tras llegar a la isla sin domir la noche anterior, alquilamos un coche y nos dirigimos directamente a Los Realejos, concretamente al barrio de La Longuera donde está el Hotel Panorámica Garden, donde pernoctaríamos esa sóla noche para estar lo más cerca de la playa del Socorro, inicio de la ascensión. El hotel no está mal, es el más grande de la zona con parking privado, un poco antiguo pero las habitaciones son mini apartamentos con cocina, vistas maravillosas y un trato excelente por parte del personal del mismo. Además se encuentra a sólo 5 km de distancia del Socorro, un taxi nos llevaría de madrugada para empezar la ruta por unos 8€.

Vistas desde el piso 9 del Hotel Panorámica Garden

Muy recomendable para comer un Guachinche (bar) que hay al lado y que nos recomendó el personal del hotel llamado Guachinche el Pino. Comida típica canaria a buen precio aunque un poco lentos.

Nos levantamos el jueves a las 6am para comenzar a las 7am desde el Socorro respetando la tradición de meter los piés en el Atlántico para empezar a 0 metros reales sobre el nivel del mar.


Playa del Socorro, 7am

 A pesar de las reivindicaciones de los montañeros locales, la ruta sigue sin estar señalizada por lo que para seguirla sin equivocarse es necesario su estudio previo o llevar un GPS con la ruta cargada de wikiloc.

Aquí dejo algunos links que me fueron útiles familiarizarse con la ruta antes de ir:

Video de la ruta en Dropbox
PDF con fotos e indicaciones (MUY CURRADO)
Ruta 0-4 en Wikiloc
Guía oficial de la ruta editada por el Ayto. de Los Realejos


Nada más echar a andar la pendiente supera los 40º de inclinación, desnivel que excepto en pequeñas ocasiones no variaría mucho durante los primeros 2.000 metros de altitud.


Atravesando el pueblo de Tigaiga

Empiezan el camino de las vueltas de Icod


De los blogs que habíamos leído para preparar la ruta nos marcamos un ritmo de 375 metros de altitud por hora, un ritmo que nos permitiría alcanzar el refugio en unas 10 horas contando las paradas, pero en las primeras cuatro horas salvamos más de 1.800 metros de desnivel, o lo que es lo mismo a más de 450 metros / hora.





Una vez pasado El Lance y El Asomadero, la ruta se adentra en una preciosa zona de frondosa vegetación con un ambiente de humedad extrema que me recordó a la selva de la ascensión al Kilimanjaro.  Inmediatamente después cogemos una pista forestal por un bosque impresionante de pinos que se extenderá más de 7 km hasta estar casi ya a 2.000 metros sobre el nivel del mar.




Es a esta altitud, por encima del mar de nubes, cuando nos topamos cara a cara con nuestro objetivo dejando atrás el interminable bosque de coníferas y llegamos a La Fortaleza, una ermita donde  convergen varios senderos y donde aprovechamos para descansar y hacer la comida fuerte.





Tomando el sendero 29 nos adentramos en el Llano de las Brujas. A esta cota (casi 2.000) en poco menos de 5 horas ya nos pensabamos que en una hora más llegaríamos a Montaña Blanca, a unos 2.300 m.  Error. Desde este punto se desciente un poco de cota y se atraviesa un infinito llano desértico que agota mentalmente al más fuerte.
Más de dos horas tardamos en llegar finalmente a Montaña Blanca, donde ya llevabamos en las piernas 7 horas y media y nos tomamos un merecido descanso.



Desde aquí, trás pasar por el sendero 1, 29, 19, 22....y yo que se cuáles más, comienza el último tramo hasta el refugio de Altavista donde pasaríamos la noche a casi 3.300 metros para poder hacer cima y disfrutar del amanecer al día siguiente.

Este tramo tampoco está exento de pronunciadas pendientes y se caracteriza sobre todo caminar sobre antiguos rios de lava y entre los famosos Huevos del Teide, que no son más que rocas que durante continuas erupciones se ven envueltas en sucesivas capas de lava que cuando se enfrían le dan este aspecto volcánico.




El Refugio Altavista hay que reservarlo con mucho anterioridad ya que sus 54 plazas se completan todos los días. Es pequeño y antiguo y no dispone de servicios de comida ni bebida, sólo una máquina expendedora de bebidas en la que puedes sacar un botellín de agua por 4 €. Ofrece sin embargo una cocina en la que cocinar o calentar lo que lleves, pero el agua no es potable.

El guarda del refugio, un guanche bastante majo,  y al ser nosotros los únicos españoles ese día nos ofrece una habitación de 4 camas, independiente pero anexa a la construcción principal. Todo un detalle que nos evita tener que compartir habitacion con 10 personas y que nos permite dormir a pierna suelta.

A las 4am nos despertamos siguiendo los consejos del guarda que nos recomienda salir a las 5am para llegar a la cima a las 7, hora en la que amanece. Tras un desayuno importante reanudamos la marcha a las 4:50am y pese a imprimir un ritmo muy lento hacemos cumbre a las 6:10m.


En la cima de España a las 6:10am y a pesar de que no hacía mucho viento, hace frío y mucho. Por lo que haber llegado 1 hora antes del amanecer no eran para nada buenas noticias.

Aguantamos esa hora como podemos, contandole historias al Tito de otras cumbres en las que realmente nos hemos congelado, y asombrados con las fumarolas de azufre que hay justo al lado nuestra, columnas de humo tóxico que emanan de rocas que se encuentran a 300 grados (más o menos, no lo medí xD).


Fumarola de azufre

Y por fín amanece y disfrutamos de la típica pero impresionante y esperada sombra del Teide sobre las islas de la Gomera y La Palma, islas que no podemos ver dado el manto nuboso.





Reto conseguido y a pensar en los siguientes.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Bangkok y vuelta a casa

Después de 17 días volvemos a Bangkok, punto donde iniciamos nuestra aventura. El calor, el bochorno y el caos es el mismo que conocimos en esas pocas horas que pasamos, pero ahora venimos más documentados de dónde ir y qué hacer en los últimos 2 días de viaje.

Así reservamos días antes por booking un hotel con piscina (Rikka Inn Hotel) en la zona de Khao San Road, un par de calles de backpackers donde se concentran cientos de hoteles, tiendas y restaurantes por el día, y bares y clubs por la noche. Es el dormitorio por excelencia de viajeros en Bangkok y se nota por ejemplo en los precios de los taxis que tienen tarifas muy infladas y que no dan su brazo a torcer a la hora de negociar.


Sin embargo, separándote unos pocos metros de Khao San Road puedes pillar un tuk-tuk negociando un precio módico o un taxi con taxímetro que siempre saldrá más barato pese a los insufribles atascos de esta megalópoli.



Aprovechamos la primera mañana en Bangkok para irnos al MBK, un centro comercial gigante de 8 plantas, 2.000 tiendas y 150 restaurantes, visitado diariamente por miles de turistas atraídos por las falsificaciones de relojes, ropa, electrónica, etc.

Pasamos por tanto el día de compras, aunque no da para mucho ya que la compra de una falsificación buena de un reloj a un buen precio puede llevarte entre 2 y 3 horas de regateo y negociación. Como en todo, en las falsificación también hay diferentes niveles de calidad por lo que siempre hay que exigir que saquen la copia "buena" del reloj que quieres comprar.

Al día siguiente, Lonelyplanet en mano, hacemos una mañana de turismo obligatoria por si acaso no tenemos la ocasión de volver a Bangkok. En una mañana se pueden ver muy pocas cosas en una ciudad de 10 millones de habitantes pero es imprescindible ver el Gran Palace y el Wat Pho, el mayor Buda del mundo acostado.






Y más o menos aquí acaba el relato de esta aventura ya que de lo que hicimos el resto del día y la noche tengo vagos recuerdos por no decir ninguno.

Volvemos a España tras otras maratonianas 24 horas de trayectos y con el jetlag en el cuerpo paramos en un pueblo a 30 KM de Madrid, Perales de Tajuña, en el que a las 10 de la mañana nos comemos un chuletón de buey regado con un buen vino con la casualidad de que son las fiestas patronales, lo que nos hace quedarnos unas horas y quemar las últimas horas de fiesta antes de regresar Cartagena.