Kilimanjaro

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viernes, 10 de julio de 2015

Desde Ubud al volcán de Gunung Batur

Hoy posiblemente ha sido nuestro último  día en Bali. Desde Bali hemos decidido llevar nuestras motos hacia el norte de la isla con destino al volcán de Gunung Batur.  La carretera, una vez que sales de los alrededores de Ubud, es bastante buena y sin mucho tráfico lo cual nos permite ir a una velocidad mayor que otros días. Sin embargo, todo el trayecto es subida y a medida que ganamos altitud vamos notando como bajan las temperaturas y enseguida nos damos cuenta de que nuestra indumentaria veraniega no ha sido un gran acierto.








Para llegar a Gunung Batur existen varias carreteras y dependiendo de cuál elijas te encuentras por el camino ciertos templos, cataratas u otras atracciones. Nosotros paramos en Tegalalang, pueblo del interior de Bali famoso por sus terrazas de arroz.






Una vez en la región de Danu Batur y ya con principios psicológicos de hipotermia, sin llegar al pueblo de Kintamani y tras pagar otra tasa por entrar a este parque nacional, tomamos carretera a la derecha dirección al lago Danau Batur. Rodeamos el lago y llegamos al pueblo de Toya Devasya donde existen un par de balnearios con termas de agua caliente que brota de forma natural de las faldas del volcán Gunung Batur. Nuestra idea era hacer un trekking para subir al cráter del volcán pero dado que no llevabamos la indumentaria adecuada y que en las termas se estaba muy agusto, pasamos casi todo el día a remojo, todo por 120.000 RP comida incluida, menos de  10 EUR.








Había leído en algún blog que aquí en Indonesia la corrupción policial está a la orden del día y que sería dificil no ser parados en algún control. Pues nos tocaba ya hoy después de tres días recorriendo la isla en moto. Media hora después de salir de las termas nos topamos con un control de la "polisi" en el cual nos piden la licencia internacional de conducción, licencia que obviamente no teníamos. El policía, en una actuación propia de Broadway, nos dice que hemos violado las leyes indonesias y que nos requisa las motos citándonos a un juez bla bla... dándonos a continuación la alternativa porque se nos ve gente buena de pagarle en metálico 250.000 RP por barba y él amablemente olvida todo.

Como lo que menos queremos es quedarnos sin motos y meternos en jaleos ni negociamos y le pagamos gustosamente 1 millón de rupias deseándole que se los gaste en  medicinas.  Una experiencia más que nos tocaba por vivir.

miércoles, 8 de julio de 2015

Conociendo el centro de Bali: Ubud y alrededores

Comenzamos nuestro tercer día en Bali abandonando gustosamente la región australiana de Kuta para dirigirnos rumbo norte al centro de la Isla. Para ellos contratamos los servicios de un conductor que nos lleva por un módico precio de 600.000 RP todo el día a donde nos apetezca.

Por ello, aunque no pillaba de camino nos desviamos hacía el oeste para visitar el famoso templo de Puraa Tanah Lot (Templo de la Tierra en el Mar). Es un precioso templo hinduista ubicadoo en un islote de roca a menos de 100 metros de la costa, construido por un sacerdote durante el siglo XVI. Cuando la marea es alta, la roca en la que se ubica Pura Tanah Lot llega a cubrirse casi por completo, pero durante algunas horas al día es posible llegar hasta el templo caminando sin apenas mojarse.






Para ser sincero, muchas eran las expectativas pero al llegar allí sólo pueden apreciarse una pequeña construcción sobre este islote de piedra. El acceso está prohibido y el entorno está plagado de fotógrafos balineses con polos de "Canon" deseando echarte una foto para vendertela. En otros lugares hay más lugareños intentando venderte cualquier baratija o hacerte beber de un supuesto manantial de agua dulce que brota de la misma orilla.







Salimos de Pura Tanah Lot con dirección a Ubud aunque en media hora nuestro chofer de cuyo nombre ni me acuerdo nos propone visitar un centro de ecoagricultura en donde producen cafe de Luwac. Este café, que alguna vez había escuchado hablar de él, es un café del cual se "producen" sólo 300 kg al año y se obtiene de la siguiente manera. Existe un mono, que debo decir que es más mangosta que mono, que entre su dieta se encuentra el café balinés. Este mamífero,  una vez digiere ese café, y siguiendo el proceso normal de la digestión, defeca como cualquier bicho viviente de la tierra. Los lugareños cogen pues los excrementos y manualmente extraen el grano de café para después tostarlo y molerlo como se haría con cualquier otro café del mundo, para  producir el tan conocido Luwac Coffee que lo cobran a precio de oro.

Como no podía ser de otra forma, no dudamos en  probarlo ya que estamos aquí.





Seguimos nuestro camino hacía Ubud y muchos kilómetros antes ya sufrimos los atascos interminables que nos hacen tardar casi 2 horas. Ubud es la capital cultural de Bali y por ello en los últimos años se ha convertido en parada obligada de cualquier circuito turístico. Tras la experiencia en Kuta y para evitar meternos en otra ciudad saturada de turistas, nos decidimos por hospedarnos en un hotel a las afueras del centro de la ciudad, hotel que pronto nos daríamos cuenta que se trataba de un auténtico paraíso, un oásis de lujo y tranquilidad sólo a 3 km del centro de la ciudad. Por sólo 45 EUR la noche cogemos las últimas habitaciones que quedaban libres,  las más  caras de todo el complejo y que más que habitaciones eran chalets, con unas vistas espectaculares a campos de arroz y a pocos metros de la piscina.





Tras descansar un rato y disfrutar del paraíso en el que estamos alojados, nos animamos a salir al mundo real y visitar el centro de la ciudad, cómo no alquilando unas motos. A destacar es la pelea de gallos con la que nos topamos en una de las callejuelas  del centro.





Antes de que los defensores de los derechos de los animales dejen de leer estas líneas he de decir que nos fuimos antes de que hubiera cualquier tipo de agresión aviar.

Para terminar la noche, después de cenar nos acercamos a un espectáculo de danza balinesa Kecak que nos da el cloroformo necesario para dormir profundamente. Gracias a este bodrio de espectaculo a mis amigos aprecian hoy más el flamenco.





martes, 7 de julio de 2015

Recorriendo la Península de Bukit (Bali) en moto

Llegamos a Bali el domingo desde el viernes por la mañana que salimos de España y en seguida nos damos cuenta que viajar sin organizar absolutamente nada del viaje tiene sus pros y sus contras.



Decidimos hacer nuestra primera parada en Kuta simplemente porque nos sonaba de alguna conversación con alguna persona, y a posteriori, tras leer varias blogs y foros, nos damos cuenta que el calificativo de "Benidorm balinés" hace totalmente justicia a esta ciudad.

Kuta y Legian son, posiblemente, las capitales balinesas del turismo surfero de todo el mundo, especialemente el australiano. Vulgar, frenética y chillona son solo algunos de los adjetivos que suelen utilizarse para describir esta región desgastada por cientos de hoteles, lugares comerciales, restaurantes y pubs que convierten a la noche balinesa en una versión descafeinada de cualquier zona de turismo anglosajón de la Costa Brava.






En cuanto a las playas, nada del otro mundo si no vas a surfear las olas, aunque seguramente esta opinión está condicionada a que nosotros tenemos la gran suerte de vivir en el Mediterráneo.

Tras este primer contacto con Bali, hacemos de Kuta campo base de los dos primeros días para poder conocer otras zonas del sur dentro del a Península de Bukit. Durante el primer día nos limitamos a descansar y disfrutar de las comodidades del hotel y al atardecer Chiki y yo nos decidimos a correr un rato por la playa.

A la mañana siguiente y tras haber dormido pocas horas debido al jetlag, alquilamos a las 7am unas scooters de 125cv por 70.000 RP y cogemos carretera hacía el sur con la LonelyPlanet en mano. Llevar una moto en cualquier país del sudeste asiático es una experiencia en sí mismo. Ya en Vietnam tuve la oportunidad de mezclarme con el enjambre de motos que inundaba la ciudad y no dudé ni un minuto en que éste iba a ser el medio de transporte para explorar la isla. Como era muy temprano y el tio de las motos no estaba trabajando, hacemos que el amable balinés del supermercado lo llame y tras negociara con él el precio se acerca a darnos las llaves y a llenarnos las motos de gasolina, incluso sacándola de su propia moto.



Recorremos toda la costa oeste hasta llegar a Ula Watu haciendo nuestra primera parada en la Playa de Balangan. Este lugar es todo un descubrimiento, un largo arenal casi blanco en la base de unos acantilados, cubierto de palmeras y moteado con algunas sombrillas y chiringuitos surferos que ofrecen unas vistas inigualables. La playa es salvaje y no ofrece un baño fácil ya que el coral llega hasta la orilla, pero pasamos allí una hora de relajación absoluta observando las escuelas de surf hacen su trabajo.








Finalizada la cerveza, arrancamos las motos y seguimos hacía el sur donde pensabamos para en la playa de Dreamland,, pero una chica española residente en Bali nos comenta que no merece la pena. Por tanto seguimos con gran acierto hasta la playa de Padang Padang, un recóndito arenal escondido entre acantilados con agua verde turquesa que roza la perfección.



Después del merecido baño tomamos dirección a Ula Watu donde habíamos leído que se encontraba el famoso templo de Pura Luhur Ulu Watu. Almorzamos primero una especie de ensalada / pudding de frutas tropicales en un mirador de la playa de Ula Watu, la más famosda de esta región para hacer surf. Las visitas son espectacular y la estama impresionante.




Para llegar al templo no es fácil, especialmente porque la carretera principal desde la zona de la playa está en obras y está cortada. Preguntando a lugareños y dando mil ricas vueltas con la moto llegamos por fin a este templo y nada más llegar nos damos cuenta que ha merecido la pena. Se accede a través de un inusual portalón con forma de arco, flanqueado por estatuas de Ganesh, y aunque el acceso interior al templo está restringido a los hindúes, el paseo por todo el acantilado ofrece unas vistas espirituales del mismo y del oceano Índico.







Alcanzando ya casi las 2 de la tarde y pegando un sol de justicia, decidimos empreneder rumbo de vuelta a Kuta parando en la famosa playa de Jimbarán, que habíamos leído que era una de las mejores playas de Bali. Una vez más, para mí no es comparable a la Manga del Mar Menor.
Esta playa también es famosa por haber decenas de puestos en plena arena donde comer marisco en teoría fresco. Amantes de la comida de mar que somos, y casi sin hambre, decidimos probar algunos platos aunque quedamos claramente decepcionados. Puede ser que haber estado en Galicia semanas antes disfrutando de varias mariscadas hagan que nuestro paladar esté altamente afinado.

Finalmente llegamos a Kuta sanos y salvos que no es poco y volvemos a disfrutar de la puesta de sol de la playa después de darnos un baño en la piscina.





sábado, 4 de julio de 2015

Volando a Indonesia

Pepe, aka. Bocaseca man. Chiki, como la perra del bocaseca, Marran y yo. Esta es la alineación titular para las próximas dos semanas en Indonesia. No sé si es la mejor o no, simplemente es la que había. En estos momentos viajamos en el vuelo EK 344 de Fly Emirates haciendo uso por primera vez de la wifi On Board, waseando con mi tito Norte que desde La Manga del Mar Menor nos saluda con envidia y con la perplejidad que, aún siendo una persona tecnologicamente avanzada, le despierta al ver que estamos online a 20k pies.

Pasan ya más de 27 horas de viaje desde que salímos hacía Madrid, volando a Dubai y en unas dos horas llegaremos a Jakarta a las 10:30pm hora local. El viaje no ha comenzado muy bien para alguno de nosotros aunque posteriormente el Karma nos está recompensando en este vuelo. La simpatía y alegría cartagenera que nos acompaña de forma innata hace que en seguida las azafatas nos ofrezcan cambiarnos de asientos a unos más confortables y nos inviten a unos gin-tonics, a la par que nos dan una bolsa llena de botellas de ginebra y tonicas para el viaje. Que gente más maja.



En Jakarta sólo dormiremos para mañana volar a Bali donde realmente comenzarán las vacaciones. Los próximos días están por definir, no hemos mirado nada. Ni siquiera he llegado a leer una sóla página de la LonelyPlanet de Indonesia, sobre la marcha iremos recabando opiniones de todas las personas con las que nos encontremos y decidiremos qué hacer en función de lo que nos apetezca.

Un saludo a todos los que no han podido acompañarnos, sé que soís muchos los que os gustaría estar aquí.

A mi tampoco me importaría estar en otro sitio :P En dos semanitas estamos de vuelta, no paisa nada.