Kilimanjaro

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miércoles, 26 de marzo de 2014

Ascensión al Teide por la ruta 0-4

Un pequeño resumen de nuestra ascensión al Pico Teide en Tenerife por la ruta 0-4, es decir, empezando a nivel del mar y llegando casi a esos 4 mil metros de altitud.

Ruta 0-4
Es la ruta que acumula el mayor muro del país: desde la playa, 3.718m verticales positivos hasta la cumbre cubriendo unos 28km de incesable subida.

Tras llegar a la isla sin domir la noche anterior, alquilamos un coche y nos dirigimos directamente a Los Realejos, concretamente al barrio de La Longuera donde está el Hotel Panorámica Garden, donde pernoctaríamos esa sóla noche para estar lo más cerca de la playa del Socorro, inicio de la ascensión. El hotel no está mal, es el más grande de la zona con parking privado, un poco antiguo pero las habitaciones son mini apartamentos con cocina, vistas maravillosas y un trato excelente por parte del personal del mismo. Además se encuentra a sólo 5 km de distancia del Socorro, un taxi nos llevaría de madrugada para empezar la ruta por unos 8€.

Vistas desde el piso 9 del Hotel Panorámica Garden

Muy recomendable para comer un Guachinche (bar) que hay al lado y que nos recomendó el personal del hotel llamado Guachinche el Pino. Comida típica canaria a buen precio aunque un poco lentos.

Nos levantamos el jueves a las 6am para comenzar a las 7am desde el Socorro respetando la tradición de meter los piés en el Atlántico para empezar a 0 metros reales sobre el nivel del mar.


Playa del Socorro, 7am

 A pesar de las reivindicaciones de los montañeros locales, la ruta sigue sin estar señalizada por lo que para seguirla sin equivocarse es necesario su estudio previo o llevar un GPS con la ruta cargada de wikiloc.

Aquí dejo algunos links que me fueron útiles familiarizarse con la ruta antes de ir:

Video de la ruta en Dropbox
PDF con fotos e indicaciones (MUY CURRADO)
Ruta 0-4 en Wikiloc
Guía oficial de la ruta editada por el Ayto. de Los Realejos


Nada más echar a andar la pendiente supera los 40º de inclinación, desnivel que excepto en pequeñas ocasiones no variaría mucho durante los primeros 2.000 metros de altitud.


Atravesando el pueblo de Tigaiga

Empiezan el camino de las vueltas de Icod


De los blogs que habíamos leído para preparar la ruta nos marcamos un ritmo de 375 metros de altitud por hora, un ritmo que nos permitiría alcanzar el refugio en unas 10 horas contando las paradas, pero en las primeras cuatro horas salvamos más de 1.800 metros de desnivel, o lo que es lo mismo a más de 450 metros / hora.





Una vez pasado El Lance y El Asomadero, la ruta se adentra en una preciosa zona de frondosa vegetación con un ambiente de humedad extrema que me recordó a la selva de la ascensión al Kilimanjaro.  Inmediatamente después cogemos una pista forestal por un bosque impresionante de pinos que se extenderá más de 7 km hasta estar casi ya a 2.000 metros sobre el nivel del mar.




Es a esta altitud, por encima del mar de nubes, cuando nos topamos cara a cara con nuestro objetivo dejando atrás el interminable bosque de coníferas y llegamos a La Fortaleza, una ermita donde  convergen varios senderos y donde aprovechamos para descansar y hacer la comida fuerte.





Tomando el sendero 29 nos adentramos en el Llano de las Brujas. A esta cota (casi 2.000) en poco menos de 5 horas ya nos pensabamos que en una hora más llegaríamos a Montaña Blanca, a unos 2.300 m.  Error. Desde este punto se desciente un poco de cota y se atraviesa un infinito llano desértico que agota mentalmente al más fuerte.
Más de dos horas tardamos en llegar finalmente a Montaña Blanca, donde ya llevabamos en las piernas 7 horas y media y nos tomamos un merecido descanso.



Desde aquí, trás pasar por el sendero 1, 29, 19, 22....y yo que se cuáles más, comienza el último tramo hasta el refugio de Altavista donde pasaríamos la noche a casi 3.300 metros para poder hacer cima y disfrutar del amanecer al día siguiente.

Este tramo tampoco está exento de pronunciadas pendientes y se caracteriza sobre todo caminar sobre antiguos rios de lava y entre los famosos Huevos del Teide, que no son más que rocas que durante continuas erupciones se ven envueltas en sucesivas capas de lava que cuando se enfrían le dan este aspecto volcánico.




El Refugio Altavista hay que reservarlo con mucho anterioridad ya que sus 54 plazas se completan todos los días. Es pequeño y antiguo y no dispone de servicios de comida ni bebida, sólo una máquina expendedora de bebidas en la que puedes sacar un botellín de agua por 4 €. Ofrece sin embargo una cocina en la que cocinar o calentar lo que lleves, pero el agua no es potable.

El guarda del refugio, un guanche bastante majo,  y al ser nosotros los únicos españoles ese día nos ofrece una habitación de 4 camas, independiente pero anexa a la construcción principal. Todo un detalle que nos evita tener que compartir habitacion con 10 personas y que nos permite dormir a pierna suelta.

A las 4am nos despertamos siguiendo los consejos del guarda que nos recomienda salir a las 5am para llegar a la cima a las 7, hora en la que amanece. Tras un desayuno importante reanudamos la marcha a las 4:50am y pese a imprimir un ritmo muy lento hacemos cumbre a las 6:10m.


En la cima de España a las 6:10am y a pesar de que no hacía mucho viento, hace frío y mucho. Por lo que haber llegado 1 hora antes del amanecer no eran para nada buenas noticias.

Aguantamos esa hora como podemos, contandole historias al Tito de otras cumbres en las que realmente nos hemos congelado, y asombrados con las fumarolas de azufre que hay justo al lado nuestra, columnas de humo tóxico que emanan de rocas que se encuentran a 300 grados (más o menos, no lo medí xD).


Fumarola de azufre

Y por fín amanece y disfrutamos de la típica pero impresionante y esperada sombra del Teide sobre las islas de la Gomera y La Palma, islas que no podemos ver dado el manto nuboso.





Reto conseguido y a pensar en los siguientes.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Bangkok y vuelta a casa

Después de 17 días volvemos a Bangkok, punto donde iniciamos nuestra aventura. El calor, el bochorno y el caos es el mismo que conocimos en esas pocas horas que pasamos, pero ahora venimos más documentados de dónde ir y qué hacer en los últimos 2 días de viaje.

Así reservamos días antes por booking un hotel con piscina (Rikka Inn Hotel) en la zona de Khao San Road, un par de calles de backpackers donde se concentran cientos de hoteles, tiendas y restaurantes por el día, y bares y clubs por la noche. Es el dormitorio por excelencia de viajeros en Bangkok y se nota por ejemplo en los precios de los taxis que tienen tarifas muy infladas y que no dan su brazo a torcer a la hora de negociar.


Sin embargo, separándote unos pocos metros de Khao San Road puedes pillar un tuk-tuk negociando un precio módico o un taxi con taxímetro que siempre saldrá más barato pese a los insufribles atascos de esta megalópoli.



Aprovechamos la primera mañana en Bangkok para irnos al MBK, un centro comercial gigante de 8 plantas, 2.000 tiendas y 150 restaurantes, visitado diariamente por miles de turistas atraídos por las falsificaciones de relojes, ropa, electrónica, etc.

Pasamos por tanto el día de compras, aunque no da para mucho ya que la compra de una falsificación buena de un reloj a un buen precio puede llevarte entre 2 y 3 horas de regateo y negociación. Como en todo, en las falsificación también hay diferentes niveles de calidad por lo que siempre hay que exigir que saquen la copia "buena" del reloj que quieres comprar.

Al día siguiente, Lonelyplanet en mano, hacemos una mañana de turismo obligatoria por si acaso no tenemos la ocasión de volver a Bangkok. En una mañana se pueden ver muy pocas cosas en una ciudad de 10 millones de habitantes pero es imprescindible ver el Gran Palace y el Wat Pho, el mayor Buda del mundo acostado.






Y más o menos aquí acaba el relato de esta aventura ya que de lo que hicimos el resto del día y la noche tengo vagos recuerdos por no decir ninguno.

Volvemos a España tras otras maratonianas 24 horas de trayectos y con el jetlag en el cuerpo paramos en un pueblo a 30 KM de Madrid, Perales de Tajuña, en el que a las 10 de la mañana nos comemos un chuletón de buey regado con un buen vino con la casualidad de que son las fiestas patronales, lo que nos hace quedarnos unas horas y quemar las últimas horas de fiesta antes de regresar Cartagena.


lunes, 2 de septiembre de 2013

Siem Reap y los templos de Angkor Wat


Abandonamos Phnom Penh sin mucha pena tras hacer una parada técnica de poco más de 24 horas llevándonos la sensación de haber estado en la capital de Camboya en cuanto a turismo sexual. La principales calles de la ciudad están abarrotadas de bares de luces en donde puedes ver con bastante repudio a varones mayores, incluso abueletes, paseando de la mano de menores de edad. Todo lo visto en documentales se queda corto.



El trayecto Phnom Penh - Siem Reap se puede realizar perfectamente en autobus. Perfectamente para aquellos que les guste pasar más de 7 horas en otro autobus camboyano con los asientos rotos y por carreteras con una alta probabilidad de accidente. Después de haber desperdiciado casi dos días de viaje por el delta del Mekong desde la ciudad de Ho Chi Minh hasta Phnom Penh, no dudamos ni un momento en sacrificar el resto de aventura terrestre y coger un vuelo directo hasta Siem Reap.  Nos perdemos horas de viaje, la posibilidad de conocer gente super interesante en el autobús, ver pasar pueblos y arrozales desde la ventana del autobús.... a cambio, por 75 € estamos en 45 minutos en Siem Reap bañándonos en la piscina del hotel.

En Siem Reap ciudad tampoco hay mucho que hacer ni que ver, leemos en la LonelyPlanet que hay una calle llena de bares, discotecas y jaleo que casualmente se encuentra a pocos metros de nuestro hotel, la Pub Street.


Desafortunadamente salimos del hotel a cenar con la convicción de que no podremos hacer una incursión a fondo en esta zona ya que a las 4 de la mañana nos levantaríamos para ir a ver amanecer en los templos de Angkor, única razón por la que venimos a Camboya. Sin embargo en cuanto nos tomamos la primera nos olvidamos de los templos y acabamos con media docena de lolailos (Long Island Iced Tea) en el cuerpo y casi empalmando con una larga, calurosa e insufrible jornada de turismo.

Para visitar los templos debe pagarse una entrada al parque nacional, existen pases de 1, 2 y 3 días. 
 

Nos habían contado que si sólo disponíamos de 1 día para verlos ibamos a ir muy justos y que únicamente seríamos capaces de ver los 3 templos principales dedicando todo el día. Nada más lejos de la realidad y aunque motivados probablemente por la resaca y el calor, conseguimos el record guiness de ver los tres templos en menos de 4 horas. Antes de las 10 de la mañana estabamos de vuelta en el hotel durmiendo.

El primer templo, Angkor Wat, es el más famoso, más grande y mejor conservado de los que integran el asentamiento de Angkor. Está considerado como la mayor estructura religiosa jamás construida, y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo. Llegamos a las 5am para presenciar el amanecer y tomar la típica foto de los templos reflejándose en el lago, aunque el día totalmente nublado oculta los primeros rayos de sol, una lástima:



 


Después de visitar Angkor Wat llegamos a la fortaleza de Angkor Thom, un enorme recinto amurallado que incluye varios templos, entre ellos el espectacular Bayón, otro de los platos fuertes de Angkor. Creado según la Wikipedia al estilo budista y conocido sobre todo por sus 54 torres y cerca de 200 enigmáticas caras sonrientes.





Después de visitar los templos nos vamos directos al hotel donde recuperamos las horas de la noche. Tarde de relax por los mecados locales donde compramos alguna pintura y recuerdos locales.





lunes, 12 de agosto de 2013

Entrando a Camboya por el delta del Mekong

Nos depedimos de Vietnam desde la Ciudad de Ho Chi Minh pensando que deberíamos haber dedicado todo el tiempo del viaje a este país, a ir más tranquilos y a descansar en sus playas paradisiacas que casi no pisamos. Pero seguimos nuestra hoja de ruta hacia Camboya, entrando por el sureste a través del rio Mekong hasta llegar a la capital del país, Phhom Penh.

Para ello, desde Ho Chi Minh cogemos un bus con destino a Chau Doc, pueblo flotante situado a pocos kilómetros de la frontera con Camboya. Este autobus resultó ser, otra vez, un calvario. En este país la misma compañía de autobuses miente en cuanto al tiempo del trayecto y lo que eran 5 horas se pueden convertir en 7.
De camino a Chau Doc hacemos un tour en barca por el mismo delta del Mekong donde están los famosos y esperados por nosotros "mercados flotantes".




Este era el motivo por el que decidimos cruzar a Camboya por tierra en vez de coger un avión y sinceramente fue un gran error. El asiento del autobus roto, trayectos interminables por carreteras que dan pena y agotables paradas turísticas en pueblos artesanos para sacarte la pasta. Los famosos mercados resultaron ser no más de 2 docenas de barcas en medio de un rio sucio vendiendo patatas y melones.


Seguimos navegando por el río hasta llegar a un restaurante en medio de la jungla donde probamos un pez "Elephant Ear Fish" y nos visita una "pequeña pitón" por al lado, cosas que pasan en la selva.



Antes de llegar a Chau Doc también paramos en una granja de cocodrilos...

Una vez que llegamos a Chau Doc tras 7 u 8 horas de transportes y paradas, no hay mucho que hacer. Es un pequeño pueblo que se extiende a lo largo del río en donde nada más que se ve pobreza. Nuestro hotel, el que estaba incluido en el tour, es un hotel flotante en el río y las habitaciones dejan mucho que desear. Para quitarnos un poco la sensación de asco salimos a buscar un lugar para cenar y descubrimos un hotel de 4 estrellas francés con un buen restaurante y sin dudar nos damos un homenaje.


Al terminar nos acordamos que antes de reservar el tour ya teníamos un hotel reservado a través de Internet aquí en Chau Doc y decidimos jugarnosla y cambiarnos de hotel separándonos del grupo, lo que fue un acierto ya que el otro hotel que ya teníamos pagado sí era para personas.

Al día siguiente nos esperaba nada más y nada menos que otra maratoniana jornada de viaje en barco desde Chau Doc hasta Phonm Penh. Por supuesto que nos decantamos por la opción "cara", la del Fast boat, pero rápidamente nos dimos cuenta que el concepto "fast" no es el mismo en el sudéste asiático. Entre paradas en los dos pasos fronterizos, tardamos en llegar a Phonm Penh unas 6 horas, 6 largas horas metidos en una lata de sardinas que si no llega a ser por la agradable conversación con una señora chilena muy simpática, se nos habrían hecho aún más eternas.



Una vez llegados a la capital, despues de malgastar 2 días de viaje nada más que en transportes, tenemos las fuerzas justas como para dar gracias por haber cogido un hotelazo con piscina y poder disfrutar de ella.
Por la noche nos acercamos a un restaurante local a probar los platos camboyanos y como siempre nos darmos una pequeña vuelta para conocer la vida nocturna de la ciudad.