Tras hablar con la gendarmería de alta montaña y discutir la situación entre el grupo, hemos decidido empezar a subir mañana directamente al refugio de Goûter a unos 3.800 m sin hacer noche en Tête Rousse como teníamos pensado. Allí recibiremos una nueva predicción que nos habilitará o no para el ataque a la cima el miercoles de madrugada siempre y cuando la tormenta llegue por la tarde. En caso contrario no tendremos más remedio que permanecer en Goûter ó en la tienda hasta el viernes a la espera de una ventana de buen tiempo si es que llega.
Aunque los ánimos se han venido un poco abajo, más aún después de pasar un día de calor propio de nuestra tierra, confíamos en tener una oportunidad el miercoles para llegar a la cima rompiéndo con toda nuestra ruta planificada de antemano.
La tranquilidad en este momento es tan extrema como desconocida. Sólo el canto de los pájaros y el sonido del riachuelo que pasa a escasos metros de nosotros le ponen banda sonora a este maravilloso paisaje. Sentados alrededor de una mesa en el cesped del Gîte, compartiendo una botella de vino tinto y contemplando en esta cercanía tan lejana el macizo del Mont Blanc que ahora mismo se encuentra totalmente despejado e iluminado por los últimos rayos de este lunes. Vemos el glaciar de Bionnassay, la Auguille du Midi y se aprecia a la perfección la chapa del refugio de emergencia de Vallot brillando, último punto de la ascensión antes de encarar la famosa arista de Les Bossons como puerta a la cima.
| Nuestro amigo Pau con la logística |
Aquí pongo una foto de la estatua más famosa de Chamonix, la del Monumento en honor de Horace-Bénédict de Saussure en compañía de su guía en Chamonix.
Aquí me despido por hoy, espero poder seguir narrando cada día y con buenas noticias.
Ánimooooo!!! =)
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