Sin saberlo hoy Pasang había decidido hacer un día de aclimatación en Dingboche. Sin prisa alguna (Pasang dice que son nuestras vacaciones) a las 8 salimos del Lodge con la intención de ascender 500 o 600 metros por una montaña situada a pocos metros de donde dormimos para luego descender hasta la altitud inicial (4.400 m) donde volveremos a pernoctar. En eso consiste el día de aclimatación, dormir más bajo que la altitud máxima alcanzada durante el día.
Ayer aprovechamos y nos dimos una ducha de agua caliente por 400 rupees, ducha articulada con un bidón de agua del río situado 10 metros por encima nuestra.
Pese a que el tiempo hoy ha vuelto a la normalidad, la normalidad de nubes y lluvia, nos encontramos bastante bien de fuerzas y finalmente hacemos cima en el Dingboche Hill (5.200m), algo que no estaba previsto pero que sin duda nos da bastante motivación para alcanzar nuestro objetivo. Para Joaquin y el tito ha sido la altura máxima a la que jamás han estado lo que dice mucho del nivel de forma de todo el grupo. Esperamos que todo siga igual y que la altura nos siga sentando bien y que la comida y el agua no nos jueguen una mala pasada con el estómago.
Hasta hoy hemos estado bebiendo agua embotellada, atendiendo a todas las advertencias para evitar beber agua contaminada. El precio de 1L de agua embotellada empieza en 100 rupias (más o menos 1 dólar) a 2 mil metros, incrementándose proporcionalmente con la altitud. A 4.400 metros ya estabamos pagando 300 rupias por ese litro.
Nuestra sorpresa ha sido cuando a mitad de recorrido hemos descubierto dónde y cómo "fabrican" estas botellas de agua. El proceso de fabriación se basa en dos sherpas reclinados en el río rellenando cientos de botellas vacías que posteriormente precintan ellos mismos. Así pues, con esta información dejamos inmediatamente de comprar agua y pasamos a que nos rellenen las cantimploras en el lodge y a echarle pastillas potabilizadoras.
Como los días son largos, ya veníamos preparados para matar las horas muertas y así estamos rescatando en el Himalaya juegos casi olvidados hoy día como el ajedrez, los dados y la baraja española hasta el punto de poner de moda en Nepal el Chinchón. Hay ya colas por las noches para entrar a jugar en nuestra mesa. Esta noche además de Pasang se ha unido Yangjee, una guía sherpa muy maja que ha aprendido muy rápido las reglas ganándonos a todos.
Yangjee nos cuenta que durante el accidente en el Everest del año pasado donde murieron 17 personas ella se encontraba allí y esa situación le obligó a suspender su intento de ascensión. La primavera que viene lo volverá a intentar.
Ayer aprovechamos y nos dimos una ducha de agua caliente por 400 rupees, ducha articulada con un bidón de agua del río situado 10 metros por encima nuestra.
Pese a que el tiempo hoy ha vuelto a la normalidad, la normalidad de nubes y lluvia, nos encontramos bastante bien de fuerzas y finalmente hacemos cima en el Dingboche Hill (5.200m), algo que no estaba previsto pero que sin duda nos da bastante motivación para alcanzar nuestro objetivo. Para Joaquin y el tito ha sido la altura máxima a la que jamás han estado lo que dice mucho del nivel de forma de todo el grupo. Esperamos que todo siga igual y que la altura nos siga sentando bien y que la comida y el agua no nos jueguen una mala pasada con el estómago.
Hasta hoy hemos estado bebiendo agua embotellada, atendiendo a todas las advertencias para evitar beber agua contaminada. El precio de 1L de agua embotellada empieza en 100 rupias (más o menos 1 dólar) a 2 mil metros, incrementándose proporcionalmente con la altitud. A 4.400 metros ya estabamos pagando 300 rupias por ese litro.
Nuestra sorpresa ha sido cuando a mitad de recorrido hemos descubierto dónde y cómo "fabrican" estas botellas de agua. El proceso de fabriación se basa en dos sherpas reclinados en el río rellenando cientos de botellas vacías que posteriormente precintan ellos mismos. Así pues, con esta información dejamos inmediatamente de comprar agua y pasamos a que nos rellenen las cantimploras en el lodge y a echarle pastillas potabilizadoras.
Como los días son largos, ya veníamos preparados para matar las horas muertas y así estamos rescatando en el Himalaya juegos casi olvidados hoy día como el ajedrez, los dados y la baraja española hasta el punto de poner de moda en Nepal el Chinchón. Hay ya colas por las noches para entrar a jugar en nuestra mesa. Esta noche además de Pasang se ha unido Yangjee, una guía sherpa muy maja que ha aprendido muy rápido las reglas ganándonos a todos.
Yangjee nos cuenta que durante el accidente en el Everest del año pasado donde murieron 17 personas ella se encontraba allí y esa situación le obligó a suspender su intento de ascensión. La primavera que viene lo volverá a intentar.


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