Kilimanjaro

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lunes, 6 de octubre de 2014

Día 9: Kala Patthar (5.545m)

Hoy es un día distinto, tras nueve días de rutinaria aventura necesito la ayuda de un mago de la palabra para dar otro punto de vista a la novena jornada donde hemos escalado el Kala Patthar, un pico de 5.545 metros considerado el mirador del Everest. La entrada hoy tiene por tanto la firma del tito Norte.

Todo un honor que acepto encantado. No sólamente por se partícipe junto con mis 3 compañeros de aventuro sino por tener el privilegio de poder escribir estas líneas.

La alarma de mi móvil suena a las 04:30h. ¿Qué día es hoy? ¿Por qué suena la alarma tan temprano? No es habitual, normalmente se activa a las 06:30 o 07:00. Pero sí, son las 04:30h del sábado 27/09/2014 y tenemos que madrugar tanto porque hoy nos espera la ascensión al Kala Patthar.

Hemos dormido en Gorakshep a unos 5.100 metros. La noche ha sido de perros, sin lugar a dudas la peor de todas.
La luterma con la que están construídas las habitaciones de nuestro lodge no amortiguan ni 1 decibélio los tosidos de una de nuestras compañeras de alojamiento. No sabemos quien es, solamente me consta que la habitación anexa a la que comparto con mi sobrino es la simpática y pintoresca pareja de aleman alto y delgado y filipina pequeñita y graciosa.

Debo reconocer que los tosidos de esa chica desconocida llega 1 momento que me preocuparon; pensé "Esta chica no puede aguantar así toda la noche". El cansancio y la altitud hicieron dejar en un 2º plano a nuestra vecina y nuestro instinto hizo que nos centraramos en intentar dormir un poco y en poder respirar, tarea complicada a más de 5 mil metros.

Una vez preparados y sin desayunar nada, salimos tras Pasang a las 5:00h del lodge para dar los primeros pasos camino a la cima del Kala Patthar. Pocos metros depués, adivino que3 no será una tarea fácil. En una total oscuridad yo me quedo unos metros atrás colocándome bien el frontal, cuando vuelvo a mirar adelante sólo veo los 4 puntos de luz de los frontales de Pasang, Luis, Tony y Joaquin.
Aparentemente es poco, tan sólo son 400 metros de desnivel pero el intento frío y sobre todo esta altitud hace que el ritmo de subida no supere en ningún momento una cadencia de un paso cada 2 segundos.




Incluso así, cada pocos minutos necesitamos más inspiraciones que nos aporte inyecciones de O2 extra para poder mantener dicho ritmo. Luis y Tony se adelantan unos metros. Joaquin y yo nos quedamos un poco más atrás con Pasang.
Nuestro guía decide quedarse con el "grupo" (por llamarlo de alguna forma) más retrasado. Sin duda, la experiencia de Luis y Tony en ascensiones del Kilimanjaro y Mont Blanc suponen un punto extra que se nota con respecto a Joaquin y a mí.
Ya está amaneciendo pero no vemos el sol. Aunque la cara Este del Pumori si podemos ver cómo el sol va calentando la nieve. El sol no consigue superar aún el colosal muro que es el Everest.

Después de varias paradas para beber agua y tomar un trozo de barrita energética congelada llegamos a la cima del Kala Patthar. Luis y Tony han llegado nos minutos antes y nos esperan a Joaquin y a mí con voces de ánimo y estrechando nuestras manos. Minutos despúes por fin, vemos cómo el sol empieza a aparecer detrás del pico del Everest.





Mi sobrino Luis me pregunta, ¿ha merecido la pena?. La respuesta no puede ser otra que "por supuesto que sí". Definir con una palabra ese momento es imposible. Gracias Luis por poder relatar este día!





sábado, 4 de octubre de 2014

Día 8: Campo Base Everest (EBC), 5.364m

Sin duda el día más duro de lo que llevamos hasta hoy. Partímos temprano desde Lobuche (4.900 m aprox.) con destino a Gorakshep a casi 5.200m, 300 metros muy rocosos que completamos en menos de 3 horas haciendo una pequeña parada Thukla donde nos echamos unas risas con un matrimonio mayor de Irún. La señora, de esas personas mayores que creen que hablando alto y despacio en castellano todo el mundo le entiende.

En Gorakshep no haríamos más que una parada técnica para comer y reponer algo de fuerzas ya que, desde los 5.140 metros, comenzaríamos el trekking a lo que a priori es nuestro objetivo del viaje, el campo base del Everest a 5.364 metros.

El camino es muy escarpado trancurriendo por todo el glacial del Khumbu, el 2º más largo del mundo con 200 km de longitud según Pasang (a mí me parece mucho). En esta época del año queda cubierto por rocas y tierra procedente de los continuos desprendimientos de las montañas que atraviesa, aunque se aprecian distintos cortes en el que el hielo azul queda expuesto y es algo simplemente espectacular. Pasang también nos comenta que actualmente puede haber hasta 50 metros de profundidad de hielo.





Una vez en el EBC sobran las palabras. En la fecha en la que estamos sólo se divisan algunas tiendas de no más de 2 o 3 expediciones ya que la mejor época para escalar el Everest es primavera, de marzo a mayo.

Pasamos cerca de una hora en el EBC deleitándonos con el paisaje e imaginándonos por un momento lo que sería empezar en este momento las 4 - 5 semanas de aclimatación para atacar a la cima. Soñando o sería escalar el icefall llegando al campo I. Qué se sentiría al dormir en el Campo III tras una escalada vertical con yumas o si tendríamos las suficientes agallas y fuerzas para superar el paso de Hillary en la zona de la muerte a más de 7.500 metros.




Por una hora nos creemos auténticos superheroes, pero este estado de embriaguez se nos pasa cuando Pasang nos dice "Jam Jam" o lo que es lo mismo "Hora de largarse".

De vuelta nos volvemos a cruzar con nuestros amigos irlandeses de la iglesia metodista y nos echamos una foto con ellos.


Día 7: Dingboche - Lobuche (4.930m)

Llegamos a la primera semana de expedición durmiendo a 4.930 metros. El primer tramo del camino desde Dingboche a lobuche es una senda suave paralela al río hasta llegar a Tukhla, lugar donde hacemos un pequeño descanso.





El resto del día se complica salvando unos 500 metros de altitud por caminos rocosos de gran pendiente. Pasamos por un mirador con preciosas vistas donde parece haber una especie de cementerio con decenas de monumentos homenaje a escaladores fallecidos en estas montañas, casi todos intentando conquistar el Everest.




Día 6: Aclimatación, cima Dingboche Hill (5.200m)

Sin saberlo hoy Pasang había decidido hacer un día de aclimatación en Dingboche. Sin prisa alguna (Pasang dice que son nuestras vacaciones) a las 8 salimos del Lodge con la intención de ascender 500 o 600 metros por una montaña situada a pocos metros de donde dormimos para luego descender hasta la altitud inicial (4.400 m) donde volveremos a pernoctar. En eso consiste el día de aclimatación, dormir más bajo que la altitud máxima alcanzada durante el día.

Ayer aprovechamos y nos dimos una ducha de agua caliente por 400 rupees, ducha articulada con un bidón de agua del río situado 10 metros por encima nuestra.



Pese a que el tiempo hoy ha vuelto a la normalidad, la normalidad de nubes y lluvia, nos encontramos bastante bien de fuerzas y finalmente hacemos cima en el Dingboche Hill (5.200m), algo que no estaba previsto pero que sin duda nos da bastante motivación para alcanzar nuestro objetivo. Para Joaquin y el tito ha sido la altura máxima a la que jamás han estado lo que dice mucho del nivel de forma de todo el grupo. Esperamos que todo siga igual y que la altura nos siga sentando bien y que la comida y el agua no nos jueguen una mala pasada con el estómago.






Hasta hoy hemos estado bebiendo agua embotellada, atendiendo a todas las advertencias para evitar beber agua contaminada. El precio de 1L de agua embotellada empieza en 100 rupias (más o menos 1 dólar) a 2 mil metros, incrementándose proporcionalmente con la altitud. A 4.400 metros ya estabamos pagando 300 rupias por ese litro.

Nuestra sorpresa ha sido cuando a mitad de recorrido hemos descubierto dónde y cómo "fabrican" estas botellas de agua. El proceso de fabriación se basa en dos sherpas reclinados en el río rellenando cientos de botellas vacías que posteriormente precintan ellos mismos. Así pues, con esta información dejamos inmediatamente de comprar agua y pasamos a que nos rellenen las cantimploras en el lodge y a echarle pastillas potabilizadoras.

Como los días son largos, ya veníamos preparados para matar las horas muertas y así estamos rescatando en el Himalaya juegos casi olvidados hoy día como el ajedrez, los dados y la baraja española hasta el punto de poner de moda en Nepal el Chinchón. Hay ya colas por las noches para entrar a jugar en nuestra mesa. Esta noche además de Pasang se ha unido Yangjee, una guía sherpa muy maja que ha aprendido muy rápido las reglas ganándonos a todos.



Yangjee nos cuenta que durante el accidente en el Everest del año pasado donde murieron 17 personas ella se encontraba allí y esa situación le obligó a suspender su intento de ascensión. La primavera que viene lo volverá a intentar.


jueves, 2 de octubre de 2014

Día 5: Tengboche - Dingboche (4.400m)



Dejamos atrás cuatro días de cielos nubosos en los que en el mejor de los casos terminamos mojados a mitad de la tarde.  Cada jornada parece una copia de la anterior: desde el amanecer hasta las 7am está más o menos despejado pero justo cuando queremos empezar la marcha el cielo se cierra de tal manera que incluso cuesta distinguir el paisaje a 100 metros de nosotros.
 
Sin embargo hoy ha sido diferente. Nada más abrir los ojos y quitarnos las primeras legañas sabíamos que algo era distinto a ayer. Desde la ventana se veía un cielo azul perfecto sin rastro de ninguna formación nubosa.



Asi, desde casi el propio saco, apartando un poco la cortina, podemos ver el Everest y el Lhotse al fondo, ¡qué mejor despertar!







La jornada de trekking es larga (casi 6h) aunque el perfil es bastante suave ascendiendo hasta los 4.400 metros en el pueblo de Dingboche. Aquí pasamos el resto del largo día, paseando por las lomas que rodean el pueblo y charlando con los pocos lugareños y turistas que nos encontramos.


En esta zona el combustible más abundante y codiciado es el excremento de yak. Por todos los pueblos se puede ver cómo hay recolectores de mierda para luego hacer pequeñas tortillas que luego se secan durante días en cualquier lugar, paredes o explanadas.





Día 4: Namche Bazaar - Tengboche (3.900m)



Cuarto día de trekking en el que dejamos atrás Namche Bazaar, pueblo estratégico de la zona donde se traen desde Kathmandú toda clase de mercancías, comida, energía en forma de  bombonas de gas, etc, para ser distribuido al resto de pueblos de la zona del área del Khumbu mediante yaks o porteadores que son capaces de cargar con hasta 120 kg de peso.





Como todos los días anteriores nos levantamos con todo el cielo nublado y lluvia a partir de las 12 de la mañana. Llegamos al pueblo de Tengboche tras un  día fácil de trekking, entre 5 y 6 horas pero con un desnivel acumulado de casi 1.100 metros ya que bajamos desde los 3.400 metros hasta el río (2.800)  para luego volver a subir hasta alcanzar los 3.900 metros donde finalmente dormimos.

Es en el punto más bajo del trayecto donde paramos a comer en una teahouse de un sherpa bastante majo y aprovechamos para darle otra lección de español a nuestro guía Pasang, lección 2: español para ligar.




El cielo nos da una tregua y en el único claro que hay vemos la cima del Lothse, cuarta cima más alta del mundo con unos 8.400metros.



Hasta Tengboche, entre yaks y más yaks, miramos atrás y el paisaje nos da fe de todo lo que vamos andando y subiendo.





Tengboche es un pueblo pequeño, diría que nacido a raíz del turismo, en el que podemos encontrar varias teahouses e incluso una confitería donde por la tarde nos damos un homenaje a dulces por el módico precio de 30 dólares. No se si será la confitería más alta del mundo pero seguro que es la que mejor vistas tiene ya que desde su ventana, en un día despejado, se puede observar el Everest y el Lothse mientras te tomas un café.

Antes de los pasteles habíamos visitado un monasterio budista y pudimos acceder al templo mientras 20 o 25 monjes estaban meditando, sin duda una de los momentos más auténticos del día aunque no pudimos estar fotos, bastante incómodos estaban los monjes con nuestra presencia sentados en el perímetro de la sala.