Kilimanjaro

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domingo, 17 de julio de 2011

Cima del Montblanc

Conseguido!! Conquistamos la cima y descendimos sanos y salvos.

En el refugio de Goûter pasamos sin ninguna duda la peor noche de toda la semana. Después de dos días de mal tiempo por tormentas, la previsión para el viernes y sabado (15 y de 16 de julio respectivamente) era excelente por lo que había una caterba de alpinistas esperando que llegara este dia para intentar la cima. Si por lo normal el refugio en temporada alta está absolutamente lleno, la madrugada del jueves al viernes parecía una piscifactoría de alpinistas peleándonos por un metro cuadrado de suelo para descansar una horas.

Refugio de Goûter tarde antes del ataque al a cima
Habíamos conseguido reservar "cama" la noche de antes pero debido a la meteo tuvimos que subir a Goûter al día siguiente perdiendo la reserva. En Goûter la cena es a las 18:00, nos dieron una especie de sopa y unas alubias duras con arroz muy picantes por el modico precio de 25 €. El sabor y la textura eran simplemente asquerosos y junto al picante hizo que la madrugada de la cima muchos alpinistas sufrieran de gastroenteritis y diarrea, dejando un sendero de vómitos (y lo que no son vómitos) a lo largo de toda la ascensión.

El desayuno es a las 2am para empezar acto seguido la ascensión por lo que a las 21:00 es normalmente hora de descansar un poco. Se trata entonces de ser más rápido que la expedición de en frente y extender tu aislante y el saco en el sitio más cómodo del suelo que puedas encontrar, en nuestro caso debajo de la mesa y los bancos en los que cenamos.

Durmiendo debajo de la mesa en Goûter

En realidad no hay opción de dormir mucho, el ruido de la gente no cesa en ningún momento y para cuando consigues echar una cabezada de repente te despierta la guarda del refugio gritando a viento y platillo "Alé Alé Alé..." a las 1:30am con la intención de despejar todas las mesas y servir el desayuno. Esta señorita, de amabilidad discutida, se dedicó acto seguido a desprender a los alpinistas de sus sacos y los aislantes y tirarlos literlamente por la puerta del comedor escaleras abajo.

Entonces comienda la carrera del Montblanc, todas las expediciones con sus respectivos guías se pelean por una mesa y ser los primeros en desayunar para poder prepararse en la sala de 10 metros cuadrados donde más de 100 alpinistas guardamos todo el material. La estampa es deprimente. Unos gabachos nos dan el desayuno, sentados delante nuestra y peleandose por apropiarse de la jarra de zumo.

Ante esta situación, y viendo la cola que se va formando en la sala del material y en la propia salida del refugio para encordarse, decidimos tomarnoslo más tranquilo y salir finalmente a las 4am para dar tiempo a todo este atajo de idiotas a subir primero antes de que se lleven la cima.

Siendo por tanto unos de los últimos en salir de Goûter, tenemos la oportunidad de imprimir nuestro propio ritmo en la ascensión y disfrutar de las vistas que a eso hemos venido nosotros.

Aguja de Bionnassay





Comenzamos subiendo por encima del refugio para alcanzar la cresta de nieve de la Aiguille du Goûter, y nos dirigirmos al sur-sudeste en dirección al Dôme del Goûter.

Encarando la subida al Dôme de Goûter

La subida es larga y con tramos de bastante pendiente y cuando conseguimos encadenar el Dôme los primeros rayos de sol hacen que el mercurio suba de los 6ºC bajo cero (con sensación térmica incluso menor debido al viento).


Desde el Dôme nos espera una travesía y una fuerte pendiente para llegar al refugio de emergencia de Vallot que no es más que un cubo metálico sin ninguna facilidad en su interior que te puede salvar la vida en caso de una repentina tormenta ó ventisca.


Hacemos un descanso de 45min en Vallot en el que intentamos recuperar la temperatura de pies y manos e ingerir algunos hidratos ya que aún nos quedan cerca de 3 horas hacia la cima.


Todo lo que queda hasta la cima son afiladas aristas con precipicios de 1000m a ambos lados en las que no cabe error alguno. Un mal paso, un tropezón, significaría caer de forma violenta por el precipicio sin ninguna opción de sobrevivir a no ser que los dos compañeros de cordada tengan buenos reflejos y cojones para tirarse al otro lado de la arista y frenar tu caída al vacío.

Arista de Les Bossons


La última media hora a la cima subiendo por la arista de Les Bossons (jorobas) se me hace interminable debido al cansancio, a la notable falta de oxígeno y al frio intenso que en toda la ascensión hace que pies y manos estén entumecidos y parcialmente insensibles. En esos momentos todo el cuerpo te dice que des de la vuelta, que no lo vas a conseguir, que no vas a tener fuerzas para descender, pero todo está en la cabeza y la cabeza me decía que ibamos a hacer cima sí o sí, porque no entendemos de renuncias ni de rendiciones.
Sólo recuerdo que iba pensando en todos los que compartirían conmigo y harían como suyo este éxito, en toda gente que confía en mí y en mi capacidad de sufrimiento, y no pude esperar a llegar a la cima para derrarmar algunas lagrimas.

Cuando me quise dar cuenta, allí estabamos, era la cima! No habían más aristas que subir, no existían más pendientes que escalar en todo nuestro alrededor. Estabamos en el punto más alto de Europa Occidental y tenía el placer de compartirlo con dos grandes personas.

Cima del Montblanc

Sé que esto es muy típico, pero es ahí cuando todo el esfuerzo, las noches en los refugios sin dormir, la sensación de que se te van a congelar las manos, jugarte la vida en la bolera....todo cobra sentido y ha merecido la pena. Disfrutamos la cima una media hora hasta que el frio nos hace empezar a descender pero gracias al espectacular día que hizo tenemos la opción de ver los mayores picos de los Alpes incluso la parte Suiza e Italiana hasta donde nos alcanza la vista, incluyendo el Cervino.

No abandono la cima sin acordarme y agradecer a Hero, que ha hecho posible que pudiera contaros día a día la ascensión.


Una vez descendido sin mayores problemas (mi paso por la bolera no fue muy tranquilo) el reto está conseguido. ¿cuál será el próximo? No lo sé, hay muchas montañas que subir y de momento prefiero evitar las excesivamente pobladas como el Montblanc. Ésta, cuna y origen del alpinismo, se ha convertido en un circo en donde las compañías de guías son los domadores de elefantes, no existe ese espíritu de montaña ni ese compañerismo. Sólo vale la foto en la cima cueste lo que cueste y por encima de quien sea.
Recomiendo a todos los cafres que nos encontramos en la ascensión visitar el cementerio de Chamonix y ver todos los alpinistas que han muerto en este macizo. La montaña da muy pocas concesiones y en los malos momentos el que se encuentra a tu lado puede ser la diferencia entre la luz y la sombra.

jueves, 14 de julio de 2011

Goûter 3.800m

Ya estamos en el refugio de Goûter a 3.800 m. Tantas fotos y videos, tantas historias me habían contado y al fin estoy aquí como última etapa antes de la cima.
Después de la fuerte nevada de ayer hoy nos hemos encontrado toda la ruta cubierta de nieve y hielo por lo que nos hemos esperado a salir de los últimos para que los otros grupos, la mayoría con guía, abrieran huella.
Sólo media hora después llegabamos al temido paso de la bolera que según nos comentan ya van 2 muertos en las últimas 3 semanas. Nosotros no hemos tenido problema y lo hemos pasado sin ninguna complicación.. He pasado yo primero, luego Tony y por último Pau. Ni se me ha ocurrido mirar para arriba, cabeza abajo y con paso rápido he cruzado los apenas 80 metros de corredor mientras se me pasaban todos los videos que había visto por la cabeza y mis niveles de adrenalina se duplicaban. Totalmente recomendado para quien le gusten las emociones fuertes.
Una vez pasada la bolera han sido mas de 2 horas de escalada rocosa con crampones con pendientes de hasta 70% con pasos de IV grado. He disfrutado como un crio chico.
A las 6 cenaremos y las 2am desayunaremos y nos encordaremos para intentar el ataque a la cima. La meteo es excelente para mañana asi que intentaremos disfrutar de las impresionantes vistas. De momento, hagamos cima mañana o no, ya ha merecido la pena. Adjunto una pequeña muestra de lo merecido de este esfuerzo.

miércoles, 13 de julio de 2011

Día en el refugio

Pues sí, tal y como se auguraba en la meteo hoy hemos sufrido una fuerte tormenta de viento y nieve propia de la estación invernal. Han caido hasta 10 cm de nieve lo que nos ha obligado a pasar todo el día metidos entre 4 paredes. Las horas no pasaban, parece que llevamos encerrados aquí una semana.

Pero por otro lado en estos días se hacen buenas amistades, se comparten experiencias y sobretodo se aprende mucho de montaña. Pasamos practicamente todo el día con unos chavales de Pamplona, buena gente, y que ya nos han ofrecido su casa para los próximos San Fermines. Allí estaré!

Luego ha sido también un día de hacer muchas hipótesis sobre el tiempo de mañana y una jornada de sugestión. Desde el refugio se ve a la perfección el "paso de la bolera" em donde caen constantemente piedras de hasta el tamaño de un tractor. Resguardados en la entrada del refu cual gazapo en la madriguera observabamos como los atrevidos, por no decir insconscientes, se jugaban hoy la vida pasando este corredor ya que con la lluvia que cayó ayer y con el fuerte viento de hoy, es una imprudencia moverse por ahí.
De hecho una expedición Rusa de sexagenarios ha vuelto a nacer hoy cuando han conseguido llegar a Tête Rousse al final de la tarde con claros sintomas de hipotermia.

En fín, esto son los Alpes señores, no hay sitio para todos los valientes.

Mañana el tiempo mejora y tenemos planeado salir hacia Goûter a las 8am. Nos espera la bolera y una escarpada pendiente de trepada en la que iremos asegurados a una línea de vida.

A ver si esta noche descanso algo ya que me rodean dos compañeros que roncan cual cerdo en el matadero. Hasta mañana!!!







martes, 12 de julio de 2011

Al mal tiempo buena cara. Tête Rousse (3.167 m)


Bueno, no hay muy buenas noticias. El tiempo hoy no ha sido malo aunque con fuertes rachas de viento que casi te tiraban de espaldas. Hemos llegado al refugio de Tête Rousse a 3.167 m y hemos decidido no seguir subiendo por la predicción de mal tiempo en la tarde. Quizá deberíamos haber seguido ya que la tormenta se ha formado al final más tarde pero hemos hecho lo correcto por seguridad. Recién recibimos el parte para mañana y recomiendan no salir del refugio por fuerte tormenta. Habrá que esperar al amanecer por si hay algún cambio aunque todo apunta que pasaremos otro dia entero en este refu donde al final hemos tenido suerte y hemos pillado cama a última hora.

Peor lo estarán pasando la gente que acampa unos metros más arriba del refugio. Acabamos de ver una tienda de expedición salir volando ladera abajo.

En fin, paciencia y a esperar que la tormenta nos de una tregua de 3 horas que aprovecharemos para escalar los 700 metros de roca escarpada que nos separan del refugio de Goûter.

Un abrazo desde el Montblanc

lunes, 11 de julio de 2011

Llegada a Chamonix

Ha sido una jornada larga pero ya estamos descansando en un Gîte de montaña a  1km de Chamonix, donde se respira exclusivamente alpinismo. Después de comer hemos visitado la casa de guías de alta montaña en donde hemos recibido el primer parte meteorológico para los próximos días. La previsión no es muy buena por no decir mala. Tras el día veraniego de hoy, mañana parece que el tiempo empieza a cambiar y el miercoles llega una tormenta por la tarde acompañada de fuertes vientos en cotas altas lo que hace imposible el ataque a la cima. A partir de jueves y viernes el mal tiempo podría dar una tregua aunque las previsiones para el viernes no son nada precisas por lo que hay que esperar a leer el parte de mañana.



Tras hablar con la gendarmería de alta montaña y discutir la situación entre el grupo, hemos decidido empezar a subir mañana directamente al refugio de Goûter a unos 3.800 m sin hacer noche en Tête Rousse como teníamos pensado. Allí recibiremos una nueva predicción que nos habilitará o no para el ataque a la cima el miercoles de madrugada siempre y cuando la tormenta llegue por la tarde. En caso contrario no tendremos más remedio que permanecer en Goûter ó en la tienda hasta el viernes a la espera de una ventana de buen tiempo si es que llega.





Aunque los ánimos se han venido un poco abajo, más aún después de pasar un día de calor propio de nuestra tierra, confíamos en tener una oportunidad el miercoles para llegar a la cima rompiéndo con toda nuestra ruta planificada de antemano.

La tranquilidad en este momento es tan extrema como desconocida. Sólo el canto de los pájaros y el sonido del riachuelo que pasa a escasos metros de nosotros le ponen banda sonora a este maravilloso paisaje. Sentados alrededor de una mesa en el cesped del Gîte, compartiendo una botella de vino tinto y contemplando en esta cercanía tan lejana el macizo del Mont Blanc que ahora mismo se encuentra totalmente despejado e iluminado por los últimos rayos de este lunes. Vemos el glaciar de Bionnassay, la Auguille du Midi y se aprecia a la perfección la chapa del refugio de emergencia de Vallot brillando, último punto de la ascensión antes de encarar la famosa arista de Les Bossons como puerta a la cima.

Nuestro amigo Pau con la logística


Aquí pongo una foto de la estatua más famosa de Chamonix, la del Monumento en honor de Horace-Bénédict de Saussure en compañía de su guía en Chamonix.


Aquí me despido por hoy, espero poder seguir narrando cada día y con buenas noticias.

domingo, 10 de julio de 2011

Llegó la hora. Ya tenía yo ganas volver a escribir en el blog por lo que ello significa: nueva aventura, nuevo reto, nueva montaña pero sobre todo, un nuevo sueño.
Como siempre, han sido muchos meses de preparación, entrenamiento y documentación pero se cuentan por años los que uno imagina y sueña en escalar el Montblanc que, como todos sabeis, es la cima de Europa Occidental. Eso quiere decir que no hay ningún otro punto orográfico más alto que la cima del Montblanc en Europa si exceptuamos el Elbrus, que se haya en la cordillera del Cáucaso en Rusia.



Es dificil dar una explicación a todos lo que me preguntáis qué satisfacción puede haber en sufrir para subir un monte  invirtiendo a la par una pasta en la empresa. Por qué además sacrifico otras cosas (sea Boat Party 3.0 xD ) a las que cualquier persona normal no se lo perdería. En fin, en toda la historia nadie ha conseguido dar una explicación convincente a alguien que nunca ha estado ahi y que nunca ha visto despertar a África a 5.800 metros. Sin embargo, me quedo una aproximación de Gaston Rébuffat, uno de los mejores alpinistas y guías de montaña de la historia:

El alpinista es quien conduce su cuerpo allá donde un día sus ojos lo soñaron

En unas horas volamos a Ginebra donde nuestro amigo Pau nos estará esperando para poner rumbo a Chamonix, cuna del Alpinismo y origen de nuestra aventura. Si el tiempo nos lo permite, escalaremos el Montblanc por la ruta clásica de Goûter, ruta asequible y en esta época del año masificada, no exenta de belleza y peligrosidad.



Tenemos la forma física, la ilusión y estamos lo justo pero suficientemente locos para hacer cima pero la suerte, la climatología y, como se suele decir, los Dioses dicatarán nuestro destino. Daré todo físicamente hasta el desmayo como hice en el Kili para hacer cima, pero no me obsesiona el no llegar a conseguirlo. Si las condiciones no son las idóneas, no vacilaré en darme la vuelta. La montaña seguirá allí otro año y lo importante es poder volver y compartirlo con todos vosotros amigos.



 

domingo, 19 de septiembre de 2010

Último día en África: Nairobi

¿Os acordaís cuando para ir de Murcia a Cartagena no existía autovía y había que hacer el trayecto por nacional en el 4 caballos? Pues eso es un lujo comparado con el viaje desde Arusha a Nairobi que he sufrido en el "Shuttle Bus". Para empezar no hay carretera entre ambos puntos, llevan ya tiempo construyendo una pero sólo encontramos intermitentes secciones de quizá 1 km semiterminadas. Así, el autobus va cambiando constantemente del camino de cabras a la carretera y viceversera, aprovechando esos pequeños oasis de asfalto para dar respiro a los amortiguadores. Por cierto, desterrado el mito de que en España uno trabaja y 2 miran. Aquí hay 20 que miran y la carretera no se termina nunca.

Tras muchas horas comprimido en el autobus y comiendo tierra, me doy cuenta de que estamos llegando a Nairobi porque la carretera ya es de mejor calidad, hay marcas viales pintadas en ella, diviso muchas cementeras a ambos lados de la vía, el número de coches y su calidad aumenta, veo edificios de más de dos pisos, y percibo posters publicitarios de bancos, inmobiliarias y soluciones I.T. para empresas. No hay duda, hemos llegado al dulce capitalismo. Me contaba Felix que Tanzania y Kenya no se llevan muy bien, una vez intentaron crear como una especia de Unión Europea entre Kenya, Uganda, Ruanda, Etiopia y Tanzania (quizá me dejo alguno) pero Kenya no quiso estar bajo el mismo techo que sus vecinos tanzanos. Él criticaba el capitalismo kenyatta y la calidad humana de su gente alavando de otro lado al socialismo de su país y a la bondad de su pueblo. Desde mi perspectiva humilde y objetiva, Felix tenía razón en una cosa: quizá su gente viva más tranquilamente y se perciba una mayor simpatía, pero también viven en la más absoluta misería mientras que aquí, en Nairobi, se respira riqueza y modernidad.

Tras 15 días en Tanzania y haber cumplido el principal objetivo del viaje, llegar a la cima del Kili, y posteriormente regalarme un safari animal y cultural por todo el noreste del país, ¿por qué me pego la paliza de autobus para venir a Nairobi sólo para 1 día y medio? La respuesta es sencilla, para cenar en un restaurante llamado "The Carnivore", parada obligada en la gira Africana por recomendación de un crack, Pedro SCM.

Así, nada más llegar a la capital realizamos la reserva para la cena y allá que vamos. Se trata de este tipo de restaurantes en los que tienes una banderita puesta en tu mesa y mientas que esté arriba los camareros van pasando con espadas llenas de carne y te van sirviendo. Las espadas se colocan en la barbacoa central y la carne se asa al estilo Masai. Así puedes comer la cantidad que desees hasta que bajes la bandera en señal de que no te cabe más.

La barbacoa central de The Carnivore

Dentro del menú, empiezan a servirnos ensaladas y una sopa de primer plato. En ese momento llamo la atención del camarero y le pregunto cuál es el nombre del restaurante; el camarero se queda un poco descolocado pero responde "the Carnivore", a lo cual le contesto que entonces se lleve "tó" lo verde y la sopa que yo he venido a comer carne y no voy a malgastar ni un centímetro cúbico de mi vacío estómago (ni desayune, ni tampoco comí) en nada que no esté pinchado en una espada.
Pues no somos nadie los cartageneros! Parte del truco de este sistema de "come hasta que rebientes" es ponerte muchos entremeses, una sopa que te quita la mitad del apetito, e innumerables cosas para picar. Todo esto se lo llevo sin tocarlo, ibamos bien mentalizados.

Típico camarero sirviendo desde su espada de carne


De esta manera, terminó la primera ronda en la que todos los camareros pasaron por nuestra mesa con todos los tipos de carne disponibles. Nos preguntan si estamos bien y le digo que como entrante no ha estado mal pero cuándo viene el primer plato. Diría que el camarero se asustó, pero mejor decir que se asustó de verdad cuando sucedió lo mismo en la 2ª y la 3ª ronda en la que tengo que admitir que si me llego a comer un trozo más de carne hubiera muerto automáticamente.
Nosotros esperabamos comer allí carne de ñu, cebra, y otros animales "raros" aunque al final nos conformamos con avestruz y cocodrilo (que por cierto sabe a pollo) a parte del delicioso cordero, antílope, cerdo africano, pollo, ternera, pavo, toro, etc. Según nos comentó el camarero, el gobierno les prohibió hace unos años comprar carne de ñu y cebra debido a las protestas de grupos conservacionistas y proteccionistas.

En fin, dejamos el Carnivore con la sensación de haber pagado los mejores ~50 euros (incluye el menu + vino que es muy caro aquí) de todo el viaje y casi arrastrándonos nos vamos al hotel a descansar.


Kenyatta International Conference Centre

Esta mañana nos hemos dado una vuelta por Nairobi city visitando la Kenyatta International Conference Centre que no es más que una torre muy grande de negocios siendo probablemente el 2º o 3er edificio más alto de la ciudad. Pagando unos 400 chelines (unos 6 dolares) por cabeza, subimos al mirador de la torre para fotografiar desde allí la ciudad.

Vistas aéreas de Nairobi

Más de lo mismo

Inmediatamente después, y ya con los pies en tierra firme, nos dirigimos a un mercado masai que divisamos desde la torre. Tras quitarnos de encima al enjambre de locales intentando llevarnos a sus puestos, intento encontrar un collar no demasiado cantoso para la cuñada y la Chusa pero lamentablemente tengo que decir que no me gustó ninguno. Otra vez será.
Mercado Masai

Sí que nos animamos a comprar algunas pinturas típicas de Kenya que resumen brillantemente parte de nuestro viaje. Tras regatear durante una hora con el vendedor y artista, las sacamos por poco más de 1/5 de los que nos pedía. Tengo que dejar de utilizar la táctica de decir que soy estudiante y que no tengo dinero cuando luego me ven con la Nikon D90 y la Blackberry.

Puesto de cuadros

Por último decidimos irnos al hipódromo ya que según la LonelyPlanet, los domingos hay carreras de caballos. No hay mucho más que hacer un domingo por aquí excepto meterte en una iglesia a que un reberendo te grite Jesus is Great!! (se escuchan por toda la ciudad, como si fueran conciertos al aire libre), por lo que nos vamos al hipódromo aunque para nuestra desgracia hoy no había carreras sino un partido de Polo. Como no nos interesa ver a caballas corriendo detrás de una bola, volvemos al hotel en donde acaba esta pequeña narración.

El Polo, un deporte muy interesante....para quién le guste


Mañana nos recogen a las 5:00 am para ir al aeropuerto, nos vemos en España!!